Cómo cuidar tu arreglo para que dure el doble
Un arreglo bien cuidado puede durar de siete a diez días. Sin cuidado, tres o cuatro. La diferencia está en cuatro reglas básicas.
Uno: el agua. Cámbiala cada dos días. El agua estancada genera bacterias que tapan los tallos. Cuando la cambies, lava brevemente el florero con agua tibia.
Dos: el corte. Cada vez que cambies el agua, recorta un centímetro del tallo en diagonal con tijera limpia. El corte fresco absorbe mejor.
Tres: la ubicación. Lejos de la fruta madura (libera etileno y acelera el deterioro), lejos del aire acondicionado y lejos del sol directo. Una mesa con luz natural indirecta es perfecta.
Cuatro: las hojas. Quita las que queden sumergidas en el agua. Si quedan abajo, se pudren y aceleran el deterioro del resto.
Si sigues estos cuatro pasos desde el día uno, el arreglo te va a durar el doble. Y si tienes dudas con un arreglo específico que te hicimos en Mely Flor, escríbenos por WhatsApp y te decimos qué necesita esa combinación de especies en particular.
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